Cómo funciona Altea, paso a paso
De la primera llamada al plan en marcha, sin letra pequeña. Así trabajamos con cada familia.
1. Nos cuentas la situación, sin compromiso
Rellenas el formulario de contacto con tu nombre y teléfono y te llamamos nosotros. En esa primera conversación escuchamos qué está pasando y qué os gustaría que tu familiar recuperase o no perdiese. Si vemos que Altea no es lo que necesitáis, te lo decimos y, si podemos, te orientamos hacia el recurso adecuado.
2. Valoración en su casa
La valoración a domicilio cuesta 75 € e incluye el informe con la propuesta de plan. Un profesional del equipo —según el caso, el médico, la fisioterapeuta o la psicóloga, a veces más de uno— visita a la persona en su domicilio. Miramos su situación física, cognitiva y emocional, pero también su entorno: cómo es la casa, qué obstáculos tiene, qué rutinas mantiene. Y sobre todo hablamos con ella: qué le gustaría volver a hacer.
3. Te proponemos un plan concreto
Tras la valoración te entregamos una propuesta clara: los objetivos que vamos a trabajar (por ejemplo, «caminar hasta el portal con andador en ocho semanas»), los profesionales que intervendrán, la frecuencia de las sesiones y el presupuesto cerrado. Sin sorpresas ni permanencias: el plan se ajusta o se detiene cuando la familia lo decida.
4. Trabajamos y te contamos cómo va
Las sesiones se hacen en el domicilio. Revisamos periódicamente la evolución —con implicación del médico cuando toca— y ajustamos el plan según los avances. La familia recibe información clara de cómo va todo: qué se ha conseguido, qué cuesta más y qué toca ahora.
Nuestro compromiso de honestidad: si en algún momento creemos que no podemos aportar más, te lo diremos. Preferimos una familia que se va contenta a una sesión de más.