Psicología y neuropsicología a domicilio en Pamplona
Estado de ánimo, memoria y adaptación a los cambios: apoyo psicológico para personas mayores, en su casa, y también para quienes las cuidan.
El ánimo y la cabeza también sostienen la autonomía
Una persona puede tener las piernas para caminar y no salir de casa por miedo, tristeza o apatía. O empezar a fallar en la memoria y, por vergüenza, ir abandonando lo que antes disfrutaba. La salud emocional y cognitiva es tan decisiva como la física para seguir viviendo en casa, y suele ser la más olvidada.
En qué ayudamos
- Estado de ánimo: depresión, apatía, ansiedad, aislamiento; también tras una pérdida, una caída o un ingreso.
- Deterioro cognitivo y Alzheimer: valoración, estimulación cognitiva en casa y pautas para la familia. Ver guía para familias.
- Adaptación a los cambios: jubilación, viudedad, pérdida de autonomía, cambios de domicilio.
- Conducta: irritabilidad, negativas a comer, a asearse o a recibir ayuda, alteraciones asociadas a demencia.
- Apoyo a la familia cuidadora: orientación, comunicación y gestión de la sobrecarga.
Trabajar en el domicilio no es solo una comodidad: permite ver a la persona en su contexto, con sus rutinas y sus dificultades reales, y hace posible llegar a quien jamás acudiría a una consulta.
Preguntas frecuentes
Mi padre nunca iría «al psicólogo». ¿Cómo lo planteo?
No hace falta plantearlo así. La psicóloga va a casa, y las primeras visitas son conversaciones tranquilas, no terapia formal. Con personas mayores el vínculo se construye poco a poco y en su terreno, y eso cambia por completo la aceptación.
¿La estimulación cognitiva sirve si ya hay Alzheimer diagnosticado?
Sí. No revierte la enfermedad, pero ayuda a conservar capacidades durante más tiempo, a mantener rutinas y estado de ánimo, y a que la familia sepa cómo acompañar en cada fase. Cuanto antes se empiece, más margen hay.
¿Trabajáis también con la familia?
Siempre que hace falta. Cuidar desgasta, y orientar a la familia —qué esperar, cómo comunicarse, cómo repartir la carga— es muchas veces la parte que más alivia a todos.